¡Invasión alada en Pergamino! Los estorninos desatan el caos y obligan a una reacción urgente En las últimas semanas, Pergamino se ha convertido en el epicentro de una pesadilla ecológica y económica: la explosiva invasión de estorninos. Estas aves, que han tomado por asalto la Peatonal San Nicolás entre las calles Dorrego y Florida, han puesto en jaque a comerciantes, residentes y transeúntes, quienes lidian con un olor insoportable y una suciedad constante generada por los excrementos. Ante la gravedad de la situación, la Municipalidad lanzó ayer un operativo especial con respaldo del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense para intentar controlar esta plaga que parece no dar tregua. Los negocios de la zona céntrica llevan semanas soportando las consecuencias de esta proliferación. "Es imposible trabajar así, el olor es insoportable y los clientes se van", expresó un comerciante a TAPA DEL DÍA. Hasta ahora, los intentos por ahuyentar a los estorninos con productos químicos y limpiezas diarias han fracasado rotundamente. La desesperación llevó a las autoridades a buscar ayuda provincial, que recomendó una poda de raleo en el arbolado para reducir los dormideros nocturnos de estas aves. "Es una medida que puede funcionar a corto plazo, pero necesitamos algo definitivo", reclamaron los locatarios. Los estorninos, originarios de Europa y Asia, llegaron a Argentina por el tráfico ilegal en los años ‘80 y hoy son una amenaza en expansión. Según Diego Basanta, titular de Espacios Verdes municipal, "estas aves forman bandadas de miles que arrasan con cultivos y compiten por recursos, afectando tanto la economía como el ecosistema". En Pergamino, su presencia no solo se limita al centro: también se los ha visto en la Cooperativa Eléctrica, la calle 9 de Julio y Plaza Merced, donde las podas ya comenzaron como parte del plan de contención. El impacto de los estorninos trasciende lo local. A nivel nacional, expertos advierten que devoran cosechas enteras en minutos y generan pérdidas millonarias en la agricultura y la ganadería. Además, su agresividad pone en peligro a las especies nativas. "Estamos ante un problema ambiental que crece sin control", alertaron desde el municipio. Mientras tanto, Pergamino espera resultados concretos de las medidas en curso, con la promesa de un plan más ambicioso para erradicar esta invasión alada que tiene a la ciudad en vilo.