TAPA DEL DÍA Un nuevo y preocupante episodio volvió a poner en foco la inseguridad a la que se enfrenta el personal municipal encargado de hacer cumplir las normas de tránsito. Este lunes, un inspector resultó herido luego de ser embestido por un motociclista que intentó evadir un control vial en la zona de San Nicolás Norte, más precisamente en el sector comprendido entre calle Pinto y la avenida de Mayo. De acuerdo a la información oficial, el hecho se produjo mientras agentes de Tránsito realizaban un operativo preventivo destinado a controlar la circulación de vehículos y el cumplimiento de las normas vigentes. En ese contexto, una motocicleta que circulaba a alta velocidad y sin casco habría intentado esquivar el procedimiento, maniobra que terminó con el impacto directo contra uno de los inspectores. Como consecuencia del choque, el agente cayó sobre el pavimento y sufrió diversas lesiones, lo que motivó la inmediata solicitud de asistencia médica. Personal del SAME acudió rápidamente al lugar, brindó atención primaria y posteriormente trasladó al inspector para una evaluación más exhaustiva, a fin de descartar complicaciones y determinar el alcance de las heridas. Tras el episodio, se labraron las actuaciones correspondientes y se radicó la denuncia en la Comisaría Primera. El rodado involucrado fue secuestrado y quedó a disposición de la Justicia, mientras se avanza con la investigación para determinar responsabilidades y las circunstancias exactas en las que se produjo el hecho. Desde el área de Tránsito municipal manifestaron su preocupación por este tipo de situaciones, que no solo representan una infracción grave a la normativa de seguridad vial, sino que además exponen a un riesgo innecesario tanto a los agentes como al resto de los vecinos que circulan por la vía pública. “Los controles tienen como objetivo prevenir accidentes y salvar vidas, no generar conflictos”, señalaron fuentes del sector. El episodio vuelve a poner sobre la mesa una problemática que se repite con frecuencia: la resistencia y las reacciones agresivas frente a los controles de tránsito. Conductas imprudentes, intentos de evasión y faltas básicas, como la ausencia del casco, no solo incrementan las probabilidades de siniestros, sino que también deterioran la convivencia en el espacio público. Mientras el inspector se recupera de las lesiones sufridas, el caso reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar la concientización vial y el respaldo institucional al personal que, día tras día, trabaja en la calle para ordenar el tránsito y reducir los riesgos en una ciudad con circulación cada vez más intensa. Opinión pública: hechos como este obligan a repensar el vínculo entre el Estado y los ciudadanos en el cumplimiento de normas básicas. Sin respeto por las reglas y por quienes tienen la responsabilidad de hacerlas cumplir, cualquier política de seguridad vial queda debilitada. La prevención no puede sostenerse sin conciencia social ni sin un respaldo firme a quienes cumplen su función en la vía pública. TAPA DEL DÍA