TAPA DEL DÍA Pergamino vivirá este martes una jornada clave para la educación pública local. A las 9:00 se inaugurará oficialmente el nuevo edificio del Jardín de Infantes Nº 926, acto que además marcará el inicio formal del ciclo lectivo 2026 en el distrito, en un escenario particular atravesado por medidas de fuerza docentes a nivel provincial. El flamante establecimiento está ubicado en calle Ricardo Güiraldes 2115, en el barrio Kennedy, y representa la finalización de una obra que permaneció paralizada durante más de dos años luego de haber quedado inconclusa con un avance cercano al 35%. Una obra que pasó de la incertidumbre a la concreción Según explicó el presidente del Consejo Escolar de Pergamino, Mariano Bocanera, la decisión de terminar el edificio surgió durante una reunión mantenida el año pasado con el intendente Javier Martínez, en la que se evaluó el destino del Fondo de Financiamiento Educativo. En ese encuentro se planteó la necesidad de recuperar una estructura que permanecía sin finalizar mientras el Jardín Nº 926 funcionaba dentro del edificio del CEC 801, un espacio que había quedado reducido frente al crecimiento de la matrícula. A partir de allí comenzaron los estudios técnicos y económicos que permitieron determinar los costos necesarios para completar la obra y avanzar con una nueva licitación. De un proyecto detenido a una inversión millonaria La construcción original había sido anunciada a comienzos de 2022 con financiamiento provincial y un plazo estimado de 180 días. Sin embargo, los incumplimientos en los pagos derivaron en la paralización del proyecto y posteriormente en la rescisión contractual hacia finales de 2024. Tras quedar bajo custodia, el municipio y el Consejo Escolar resolvieron finalizar el edificio utilizando recursos del Fondo Educativo. La inversión total superó los 510 millones de pesos. La empresa Lavitola y Berniell Construcciones SRL resultó adjudicataria de la licitación y completó los trabajos dentro del plazo previsto, lo que permitió planificar la inauguración coincidiendo con el inicio del calendario escolar. Un jardín modelo con infraestructura de última generación El nuevo edificio fue diseñado con estándares modernos y equipamiento integral. Cuenta con sistema de alarma contra incendios, detectores de humo, alarma antirrobo, aire acondicionado en todas las salas, sanitarios integrados y mobiliario completo. Además, dispone de cocina equipada para brindar desayuno y comedor dentro del establecimiento, fortaleciendo el servicio alimentario destinado a los niños y niñas que asisten al jardín. Desde el Consejo Escolar destacaron que el diseño edilicio busca acompañar nuevas dinámicas pedagógicas y mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje desde el nivel inicial. Impacto directo en el crecimiento educativo del barrio La apertura del nuevo edificio permitirá aumentar la matrícula en aproximadamente un 50%, incluyendo la futura incorporación de sala maternal, un servicio altamente demandado por las familias del barrio Kennedy. El traslado también generará un efecto positivo en el CEC 801, que recuperará espacios cedidos y podrá reorganizar sus actividades educativas, ampliando su propia capacidad institucional. De esta manera, ambas instituciones educativas resultarán fortalecidas a partir de una misma decisión de infraestructura pública. El inicio del ciclo lectivo en un contexto particular El acto del martes tendrá un valor simbólico adicional: será el punto de partida oficial del ciclo lectivo 2026 en Pergamino, en medio de un contexto educativo marcado por tensiones salariales y medidas gremiales anunciadas a nivel provincial. Desde las autoridades locales señalaron que la inauguración busca poner el foco en la inversión educativa, la planificación a largo plazo y la necesidad de consolidar espacios adecuados para el aprendizaje. Planificación educativa hacia adelante Tras la finalización del Jardín Nº 926, el Consejo Escolar ya comenzó a proyectar nuevas intervenciones para 2026. Las prioridades actuales incluyen relevamientos edilicios y la cuantificación de futuras obras que serán financiadas con el Fondo Educativo, en coordinación con el Ejecutivo municipal y el área educativa. La inauguración no solo representa la recuperación de una obra abandonada, sino también una señal de continuidad en materia de infraestructura escolar, un aspecto que impacta directamente en la calidad educativa y en la vida cotidiana de las familias. Una señal que trasciende lo edilicio En tiempos donde el debate educativo suele concentrarse en conflictos salariales o coyunturas políticas, la apertura de un nuevo jardín introduce otra dimensión: la de la inversión concreta y visible en el sistema educativo. La finalización de obras paralizadas suele transformarse en un indicador silencioso pero contundente de gestión pública. En este caso, el nuevo edificio no solo resuelve una necesidad estructural, sino que amplía oportunidades educativas desde la primera infancia, etapa clave para el desarrollo social. Opinión pública: cuando una comunidad inaugura un jardín de infantes, no solo abre un edificio; habilita futuro. La infraestructura educativa rara vez genera titulares estridentes, pero suele ser una de las decisiones más perdurables que puede tomar una gestión, porque sus efectos se proyectan durante décadas en la formación de nuevas generaciones. TAPA DEL DÍA