TAPA DEL DÍA Un transformador eléctrico se incendió este martes por la noche como consecuencia de la alta demanda energética y dejó sin suministro eléctrico a un sector del barrio Viajantes, en un episodio que generó preocupación entre vecinos y personas que se encontraban realizando actividades recreativas en la zona. El hecho se registró minutos después de las 20:10 en inmediaciones de la ruta 188, entre las calles 10 y 12, donde funciona un predio deportivo del barrio. En ese momento, había adultos y jóvenes desarrollando actividades aeróbicas en la vereda perimetral, lo que incrementó la tensión ante la aparición repentina del siniestro. Según relataron testigos presenciales, uno de los vecinos advirtió un fuerte chisporroteo proveniente del transformador, seguido casi de inmediato por la aparición de llamas visibles. En cuestión de segundos, el equipamiento quedó completamente inutilizado, mientras el fuego y el ruido alertaban a quienes circulaban por el lugar. Como consecuencia directa del incendio, varias viviendas del barrio Viajantes quedaron sin energía eléctrica. Los frentistas confirmaron que el corte se produjo de manera abrupta tras el episodio, lo que obligó a interrumpir actividades y generó inconvenientes en los hogares afectados. Ante la emergencia, cuadrillas de la Cooperativa Eléctrica de Pergamino se hicieron presentes rápidamente en el lugar para aislar el sector, evaluar los daños y comenzar con las tareas de reemplazo del transformador averiado, con el objetivo de restablecer el servicio en el menor tiempo posible. En paralelo, profesores y responsables del Club Viajantes actuaron con rapidez y alejaron a los chicos que se encontraban cerca del sector afectado, priorizando la seguridad y evitando cualquier tipo de riesgo. Además, brigadistas se desplegaron de manera preventiva para garantizar que no existiera peligro para las personas. Si bien no se registraron personas heridas ni daños mayores fuera del sistema eléctrico, el episodio volvió a poner en foco los riesgos asociados a la sobrecarga de la red, especialmente en jornadas de altas temperaturas, cuando el consumo domiciliario y comercial se incrementa de forma considerable. La situación quedó finalmente controlada y los rescatistas confirmaron que el área se encontraba segura, mientras continuaban las tareas técnicas para normalizar el suministro eléctrico en el barrio. En un contexto de consumo cada vez más exigente, hechos como este reabren el debate sobre la necesidad de invertir en infraestructura eléctrica para evitar fallas que, aunque no siempre terminan en tragedia, alteran la vida cotidiana de cientos de vecinos. TAPA DEL DÍA