TAPA DEL DÍA La violencia por razones de género continúa siendo una de las problemáticas más complejas y persistentes de la agenda social. En Pergamino, lejos de minimizar el escenario, la Dirección de Asistencia a la Mujer encara el 2026 con una hoja de ruta clara: profundizar la prevención, sostener el acompañamiento integral y fortalecer una red institucional que no se interrumpe. El cierre de 2025 dejó cifras estables en cantidad de casos, pero con una demanda constante que exige respuestas inmediatas, recursos humanos capacitados y políticas públicas sostenidas en el tiempo. Para Florencia Vaño Abba, directora del área, el aumento de denuncias no debe interpretarse como un retroceso. “Que una mujer se anime a denunciar también habla de confianza. Durante años muchas situaciones quedaron ocultas y hoy encuentran un espacio donde ser escuchadas”, sostiene. El trabajo cotidiano de la Dirección, muchas veces silencioso, se desarrolla sin pausas. Guardias permanentes, acompañamientos urgentes, articulación con otras áreas del Estado y un equipo interdisciplinario activo los siete días de la semana conforman una estructura que no reconoce feriados ni recesos. “La violencia no tiene horario, y la asistencia tampoco”, resume la funcionaria. Prevención desde edades tempranas Uno de los pilares de la agenda 2026 será reforzar la prevención en el ámbito educativo. El área presentó un proyecto ante la Jefatura de Educación para ordenar y sistematizar las charlas en escuelas, incorporando un abordaje conjunto con la Comisaría de la Mujer y la Coordinación de Género. El objetivo es doble: por un lado, ampliar el alcance territorial de las intervenciones; por otro, desmitificar el rol de la Comisaría de la Mujer como espacio de cuidado y acompañamiento. “Muchos chicos no saben dónde está o para qué funciona. Queremos que la identifiquen como un lugar al que se puede acudir”, explica Vaño Abba. Detectar a tiempo las llamadas “banderas rojas” es clave. Conductas de control, celos excesivos o restricciones a la autonomía suelen naturalizarse, pero constituyen el inicio del círculo de la violencia. “Cuando se empieza a limitar la libertad, la relación deja de ser sana”, advierte. Violencia digital y nuevos escenarios El crecimiento de la violencia digital representa otro desafío central. Redes sociales, difusión indebida de contenidos privados, hostigamiento virtual y el uso inapropiado de nuevas tecnologías configuran escenarios que requieren herramientas actualizadas y un lenguaje acorde a las nuevas generaciones. “Las redes pueden informar y concientizar, pero también pueden utilizarse para dañar. Por eso es fundamental trabajar con jóvenes, entendiendo cómo se vinculan y cómo circula la violencia en esos espacios”, señala la directora. Presencia territorial y ruralidad Pergamino no es solo su casco urbano. Las localidades y zonas rurales presentan dificultades adicionales para el acceso a la información y a los dispositivos de asistencia. En articulación con el Ministerio de las Mujeres de la Provincia y las Mesas Locales, la Dirección busca fortalecer una presencia sostenida en estos territorios. “La ruralidad sigue siendo un desafío pendiente. No alcanza con llegar de manera puntual, necesitamos continuidad y cercanía”, remarca Vaño Abba. Datos, recursos y asistencia integral El uso de estadísticas semestrales permite analizar tendencias y planificar acciones. Si bien el mayor volumen de denuncias se concentra entre los 20 y 40 años, se registra un aumento significativo de mujeres mayores que deciden denunciar luego de décadas de situaciones de violencia. “Hoy vemos mujeres de más de 70 años denunciando. Eso habla de un cambio cultural profundo”, reflexiona. La asistencia combina acompañamiento psicológico, psiquiátrico, social y económico. El refugio municipal, el vehículo propio, el botón antipánico digital y los próximos convenios con programas provinciales de ayuda económica forman parte de una estructura que se fue consolidando con el tiempo. Trabajo en red, sin partidismos La Mesa Local de Pergamino es reconocida a nivel provincial por su trayectoria. Vaño Abba destaca su funcionamiento despojado de disputas partidarias. “Acá no hay banderas políticas. El eje siempre es la mujer que necesita ayuda”, afirma. En ese marco, recuerda que Pergamino fue pionero en programas de asistencia a varones, entendiendo que abordar al agresor también es una herramienta necesaria para cortar el ciclo de la violencia. Una dirección abierta todo el año La Dirección de Asistencia a la Mujer funciona las 24 horas, los 365 días del año. Además del horario administrativo, cuenta con un celular de guardia permanente (15-68-50-12) para situaciones urgentes. “Muchas situaciones ocurren fuera del horario judicial. Nuestro rol es escuchar, acompañar y articular”, concluye la directora. En un contexto social complejo, la continuidad de políticas públicas serias, el trabajo en red y la prevención temprana aparecen como las únicas herramientas capaces de generar cambios reales. Pergamino enfrenta ese desafío con una estructura que, lejos de detenerse, se prepara para redoblar esfuerzos. TAPA DEL DÍA