El intendente de Pergamino, Javier Martínez, fijó una postura clara en dos de los debates más sensibles que atraviesan hoy al Congreso de la Nación: la baja de la edad de imputabilidad y la reforma laboral. A través de sus redes sociales, el jefe comunal expresó un respaldo explícito a ambas iniciativas, en sintonía con el programa de reformas que promueve el presidente Javier Milei. En uno de sus mensajes, Martínez sostuvo: “Acompaño la baja de la edad de imputabilidad, quien delinque no puede andar por la calle. Pero también hay que aplicar penas efectivas para que se cumpla la detención. Ya no hay más excusas. Gran paso para el Congreso más reformista de la historia”. En otra publicación, el intendente agregó: “Adhiero a la reforma laboral, una medida urgente: leyes de los 70 no van más. Modernizar para terminar con el empleo en negro, bajar la informalidad, cuidar PYMES, generar trabajo digno y atraer inversiones”. Imputabilidad: un debate que avanza en el Congreso La discusión sobre la responsabilidad penal juvenil volvió al centro de la escena política tras la media sanción otorgada en la Cámara de Diputados al proyecto que propone reducir la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. La iniciativa ahora deberá ser tratada en el Senado. El debate abre múltiples aristas jurídicas y sociales. Quienes impulsan la modificación sostienen que el régimen vigente resulta insuficiente frente a delitos graves cometidos por menores y que el Estado debe dar una señal clara en materia de responsabilidad penal. Otros sectores plantean que cualquier cambio debería ir acompañado de políticas integrales de prevención, inclusión y fortalecimiento institucional para abordar el problema en toda su dimensión. En ese escenario, el pronunciamiento del intendente de Pergamino no pasó inadvertido. Su respaldo explícito lo ubica dentro del grupo de dirigentes que consideran necesario revisar el esquema actual y avanzar en reformas estructurales en materia de seguridad. Reforma laboral: modernización y empleo El segundo eje que abordó Martínez está vinculado con la reforma laboral, otro de los capítulos centrales del paquete de transformaciones que se discute en el Congreso. El argumento de “modernizar” normas que datan de la década del 70 refleja una postura que sostiene que el actual marco regulatorio no se ajusta a la dinámica económica contemporánea. En Argentina, el empleo informal continúa siendo un desafío estructural. La falta de registración impacta tanto en trabajadores —que quedan sin cobertura social ni previsional— como en empleadores, especialmente pequeñas y medianas empresas, que enfrentan altos costos y riesgos judiciales. Los defensores de la reforma aseguran que actualizar la legislación podría facilitar la creación de empleo formal, reducir la economía en negro y mejorar la competitividad. Desde otras miradas, en cambio, se advierte que determinadas modificaciones podrían generar tensiones en materia de protección laboral. Un posicionamiento con impacto político Las definiciones públicas adquieren mayor relevancia en un contexto político atravesado por reformas profundas y debates intensos. Al respaldar tanto la baja de la edad de imputabilidad como la reforma laboral, Javier Martínez marca una línea clara dentro del escenario nacional y refuerza su alineamiento con la agenda reformista. Se trata de dos temas que interpelan directamente a la ciudadanía: seguridad y empleo. En ciudades del interior productivo como Pergamino, ambas cuestiones forman parte del debate cotidiano entre vecinos, comerciantes, industriales y trabajadores. Más allá de la discusión legislativa que aún resta, el mensaje político ya quedó expresado. En un año atravesado por definiciones estratégicas, el intendente eligió no mantenerse al margen y sentar posición en asuntos que seguirán ocupando el centro de la agenda pública. Opinión pública: En contextos de reformas estructurales, la claridad en las posturas suele tener un doble efecto: consolida apoyos entre quienes comparten el rumbo propuesto, pero también profundiza el debate con sectores críticos. En cualquier caso, asumir posición en temas sensibles es una decisión que redefine perfiles políticos y proyecta liderazgo en escenarios de cambio.