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Pergamino

Subsidios energéticos focalizados: cómo funciona el nuevo sistema y quiénes podrán mantener la ayuda estatal

#Pergamino | El Gobierno activó un esquema que reemplaza la segmentación por ingresos y concentra la asistencia en hogares con dificultades económicas comprobables. Cambian los criterios, los controles y los límites de consumo.

  • 18/02/2026 • 13:45

TAPA DEL DÍA

El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo régimen de asistencia para el pago de electricidad y gas bajo la denominación de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), un esquema que deja atrás el sistema de segmentación por niveles de ingresos implementado en 2022 y redefine de manera directa quiénes podrán acceder a tarifas con apoyo estatal.

La modificación comenzó a aplicarse en enero y forma parte de la estrategia oficial orientada a reducir de manera progresiva el peso de los subsidios energéticos sobre las cuentas públicas.

De acuerdo con cifras oficiales, el gasto en subsidios representó el 1,5% del Producto Bruto Interno en 2023. Durante 2024 descendió al 0,65% y la meta para este año es ubicarlo en torno al 0,5% del PBI.

Un solo grupo de beneficiarios

El nuevo sistema elimina las categorías N1, N2 y N3 que diferenciaban a los usuarios según ingresos y establece una única condición de acceso: podrán recibir subsidio los hogares residenciales que acrediten la necesidad de asistencia para afrontar el consumo básico e indispensable de energía.

El parámetro central será el ingreso familiar. El Ejecutivo fijó como tope el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo de cuatro personas, tomando como referencia los datos publicados por el :contentReference[oaicite:0]{index=0}. Con los valores vigentes, la CBT asciende a $1.308.713, lo que establece un límite de $3.926.139 mensuales por grupo familiar.

Además del criterio de ingresos, el esquema contempla situaciones especiales que preservan el beneficio. Se incluyen hogares donde viva un veterano de guerra con pensión vitalicia, familias con Certificado de Vivienda del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) y aquellos casos en los que haya un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD), cuya situación será evaluada en función de la demanda energética específica.

Controles patrimoniales más estrictos

El rediseño incorpora filtros patrimoniales. Quedarán excluidos los hogares cuyos integrantes posean vehículos con menos de tres años de antigüedad —salvo que estén vinculados a discapacidad—, tres o más inmuebles, embarcaciones o aeronaves, así como participación en sociedades comerciales.

Estos cruces se realizan mediante bases de datos estatales integradas, con el objetivo de direccionar la asistencia hacia sectores considerados vulnerables.

¿Es necesario reinscribirse?

El padrón actual se construyó a partir del anterior Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), por lo que quienes ya estaban registrados no deberán realizar nuevamente el trámite para conservar la ayuda.

No obstante, las autoridades recomiendan actualizar la declaración jurada ante cualquier cambio en ingresos, composición del hogar o servicios utilizados. El procedimiento puede realizarse en línea o de manera presencial en oficinas de la :contentReference[oaicite:1]{index=1}. En caso de considerar incorrecta una exclusión, los usuarios podrán solicitar revisión mediante la plataforma Trámites a Distancia (TAD).

Límites de consumo y tarifa plena

El nuevo régimen establece bloques de consumo sobre los cuales se aplicará el subsidio. Para electricidad, el tope será de 300 kWh mensuales en meses de mayor demanda —enero, febrero, mayo, junio, julio, agosto y diciembre— y de 150 kWh en períodos de menor consumo.

Todo uso que exceda esos valores se abonará a tarifa plena.

Durante 2026, el Estado cubrirá el 50% del costo del consumo base subsidiado. A ello se suma una bonificación extraordinaria transitoria que comenzó en enero con un 25% adicional y que se reducirá de manera gradual hasta extinguirse hacia fin de año.

Usuarios que dejarán de recibir subsidio

El Gobierno estima que alrededor de 145.000 usuarios residenciales perderán el beneficio sobre un universo de 16,6 millones de clientes eléctricos en todo el país. La determinación surge de cruces automáticos de información tributaria y social realizados por el Sistema Integrado Nacional Tributario y Social (Sintys).

Quienes queden fuera del padrón comenzarán a abonar el costo completo de la energía.

Fin del subsidio indirecto para ingresos altos

Uno de los cambios centrales impacta sobre los antiguos usuarios N1, es decir, hogares de mayores ingresos. Si bien desde 2022 se había establecido que no recibirían asistencia, diversos estudios señalaban que persistía un subsidio implícito.

Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-Conicet), estos usuarios pagaban hasta enero cerca del 95% del costo real del suministro eléctrico. Con el nuevo esquema, pasarán a afrontar el valor total del abastecimiento.

Un giro en la política energética

El rediseño marca un cambio estructural en la política energética reciente: menor alcance de subsidios generalizados y mayor focalización del gasto. Para los hogares, el impacto dependerá del nivel de ingresos, del consumo mensual y de la correcta actualización de los datos declarados.

En un contexto de recomposición tarifaria y ordenamiento fiscal, comprender el funcionamiento del sistema resulta determinante para evitar la pérdida de beneficios y prever el costo real de los servicios en los próximos meses.

Desde una mirada pública, el desafío no radica únicamente en la reducción del gasto, sino en la precisión del sistema para identificar a quienes realmente necesitan asistencia. La eficacia de los controles y la transparencia en la implementación serán claves para sostener la legitimidad social de la medida.

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