El Ministerio Público Fiscal del Departamento Judicial Pergamino formalizó un nuevo protocolo de intervención destinado a mejorar la convivencia en instituciones educativas de Pergamino y Colón, tras reiterados planteos de docentes y la comunidad educativa por situaciones conflictivas en el ámbito escolar. Un protocolo para abordar conflictos en escuelas La iniciativa surge luego de reuniones entre autoridades judiciales, gremios docentes y representantes educativos, en el marco de reclamos por episodios de conflictividad en distintos niveles escolares. La resolución establece lineamientos claros para actuar ante situaciones que afectan el normal desarrollo de las clases. El objetivo principal es garantizar condiciones adecuadas para la enseñanza y el aprendizaje, promoviendo intervenciones rápidas y coordinadas entre instituciones. Además, se busca proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes, evitando situaciones de vulnerabilidad. Cómo actuar ante situaciones urgentes y no urgentes El protocolo define dos circuitos de acción. En casos urgentes, se habilita el uso de canales como “Ojos en Alerta” y el 911, permitiendo una respuesta inmediata con intervención de fuerzas de seguridad o patrullas municipales, según la evaluación de cada situación. Para hechos que no requieren intervención inmediata, se establece la posibilidad de realizar actas internas o denuncias formales, contemplando también mecanismos de resguardo para quienes informen situaciones sensibles, canalizando los casos a través de autoridades educativas. Fiscalías especializadas y enfoque restaurativo Una de las novedades es la designación de fiscalías específicas para centralizar los casos. En Pergamino intervendrá la UFIJ Nº 8, mientras que en Colón lo hará la UFIJ Descentralizada Nº 1, lo que permitirá un seguimiento más ordenado de cada situación. Cuando se trate de menores de edad, se priorizará un enfoque restaurativo, orientado a la reparación y al diálogo, promoviendo la integración y el aprendizaje de responsabilidades. Este modelo apunta a generar soluciones constructivas dentro de la comunidad educativa. Asimismo, el protocolo contempla la elaboración de un “mapa de situación” local para mejorar la prevención, mediante el análisis de datos y la articulación entre escuelas, equipos técnicos y el sistema judicial, fortaleciendo así las políticas públicas en la región. La implementación de este esquema representa un avance en la organización de respuestas institucionales ante problemáticas escolares, con el objetivo de generar entornos más seguros y adecuados para el desarrollo educativo. TAPA DEL DÍA - Más información en www.tapadeldia.com