La crisis que atraviesa el Hospital Interzonal de Agudos San José de Pergamino sumó un capítulo alarmante. La renuncia de la médica pediatra Lelia “Gachi” Barboza expuso el profundo deterioro institucional. Esta baja, sumada a la de un cirujano a principios de semana, enciende alertas en toda la región. El doloroso adiós de una profesional histórica Barboza confirmó su alejamiento a través de una sentida publicación en sus redes sociales. En su mensaje, destacó su orgullo por haberse formado en la institución, pero lanzó una dura crítica a las autoridades. Exigió que quienes gestionan la salud pública comiencen a valorar a los profesionales que sostienen el hospital día a día, señalando que el descontento actual va mucho más allá de los bajos salarios. Su salida refleja el agotamiento generalizado del personal. Guardias al límite y falta de jefaturas en áreas clave El origen del conflicto tomó estado público tras un duro comunicado de la Sociedad Argentina de Pediatría. El sector no cuenta actualmente con conducciones ni jefaturas formales en Pediatría, Neonatología ni Terapia Intensiva Pediátrica. Esta acefalía organizativa se traduce en un escenario crítico, donde la escasez de recurso humano obliga a que un solo médico deba cubrir la guardia, la internación y la demanda espontánea en jornadas de 24 horas. Un éxodo de médicos que amenaza a la salud regional La problemática ya dejó de ser un hecho aislado de Pediatría para transformarse en una crisis estructural que afecta a todo el Hospital San José. El progresivo éxodo de especialistas, la falta de reemplazos y la ausencia de respuestas oficiales generan incertidumbre sobre el futuro de la atención sanitaria. Los trabajadores advierten que el compromiso vocacional ya no alcanza para sostener un sistema que muestra alarmantes señales de desgaste. TAPA DEL DÍA