El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Pergamino realizó este miércoles la audiencia de cesura correspondiente al hombre de 39 años declarado culpable por un jurado popular de abuso sexual simple agravado por su condición de ascendiente. El juez Guillermo Burrone definirá la pena el próximo miércoles 2 de septiembre. Audiencia de cesura en Pergamino La audiencia estuvo encabezada por el juez Guillermo Burrone, quien deberá establecer ahora la sanción concreta luego del veredicto unánime de los doce integrantes del jurado popular. Durante esta instancia se incorporaron nuevas pruebas que no habían sido producidas durante las cinco jornadas del juicio oral. Entre ellas se encontraron los testimonios de la abuela paterna del niño, madre del condenado, y de una persona que había sido empleadora del acusado. Luego de la incorporación de estos elementos, la Fiscalía, la querella y la defensa expusieron sus argumentos sobre las circunstancias que deberían ser consideradas para determinar el monto de la condena. El magistrado informó que dará a conocer los fundamentos de su resolución y la pena correspondiente el miércoles 2 de septiembre, al mediodía. La Fiscalía pidió la pena máxima El fiscal Nelson Mastorchio, acompañado por la instructora judicial María José Suárez, de la Fiscalía N° 3, solicitó que se aplique el máximo de la escala penal prevista para el delito por el cual el hombre fue declarado culpable. El jurado popular consideró al acusado responsable de abuso sexual simple agravado por la calidad de ascendente o guardador, figura que contempla una pena de entre 3 y 10 años de prisión. Desde el Ministerio Público Fiscal sostuvieron que no existen circunstancias eximentes ni atenuantes de suficiente entidad como para reducir la sanción. Entre los elementos que la Fiscalía pidió valorar se encuentra el testimonio del niño realizado mediante el sistema de Cámara Gesell, además de las declaraciones de su madre y de profesionales y especialistas que participaron de la investigación. Mastorchio también hizo referencia a las consecuencias que, según las evaluaciones incorporadas al expediente, habría generado la situación denunciada en el niño. En ese sentido, planteó que deben considerarse los traumas y secuelas señalados por los profesionales y que, según esas evaluaciones, todavía persistirían. Querella pidió 9 años y medio y la defensa, el mínimo El abogado Maximiliano Brajer, representante de los intereses de la madre del niño, solicitó una pena de 9 años y 6 meses de prisión. Fundamentó el pedido en la gravedad de los hechos y consideró que la sanción debe ubicarse en el tramo superior de la escala prevista para el delito. Además, la querella pidió que la sentencia contemple la realización de un tratamiento relacionado con las adicciones, cuestión que, según sostuvo el representante, habría quedado acreditada durante el proceso. Por su parte, la abogada Georgina Tolosa, representante de la defensa, solicitó que se aplique el mínimo legal de tres años de prisión. La letrada mantuvo la postura de inocencia de su asistido y anticipó que recurrirá el fallo por las vías procesales correspondientes. Entre los argumentos para solicitar una pena menor, la defensa pidió valorar que el condenado no registra antecedentes penales, cuenta con actividad laboral y se desempeña en el ámbito del Servicio Penitenciario Bonaerense. También destacó que lleva aproximadamente tres años detenido bajo prisión preventiva y que durante ese período habría mantenido una conducta adecuada dentro del régimen penitenciario. La defensa mencionó además la existencia de una red de contención familiar y laboral, así como la finalidad de resocialización de la pena. El jurado popular lo declaró culpable por unanimidad La audiencia de cesura se realizó luego del juicio oral desarrollado durante cinco jornadas. En ese debate declararon testigos, especialistas y peritos, además de incorporarse documentación y reproducirse el registro de la entrevista realizada al niño mediante Cámara Gesell. Una vez finalizado el debate, los doce ciudadanos que integraron el jurado popular del Departamento Judicial Pergamino deliberaron durante más de una hora y cuarto antes de regresar a la sala para comunicar su decisión. El veredicto fue unánime: todos los integrantes del jurado consideraron culpable al hombre de 39 años por abuso sexual simple agravado por su condición de ascendiente. El condenado no hizo uso de la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras durante la audiencia de cesura. Ahora será el juez Guillermo Burrone quien determine la pena concreta dentro de la escala legal. El hombre permanece detenido desde hace aproximadamente tres años en una unidad penitenciaria de Junín. La decisión sobre el monto de la condena y los fundamentos de la sentencia se conocerán el miércoles 2 de septiembre al mediodía. TAPA DEL DÍA