Milei busca adaptar a Argentina a la era proteccionista de Trump mientras se profundiza la interna política nacional TAPA DEL DÍA. La ofensiva comercial de Donald Trump, con nuevos aranceles a las importaciones hacia Estados Unidos, marcó el inicio de una etapa de proteccionismo global. En ese contexto, el presidente argentino Javier Milei intentó capitalizar la coyuntura durante su viaje a Estados Unidos, buscando reconfigurar la estrategia comercial del país. El líder libertario propuso modificar la legislación local para adaptarse a las nuevas exigencias del gobierno norteamericano, y su canciller Gerardo Werthein negocia actualmente un esquema de arancel cero para 50 productos nacionales. Sin embargo, el movimiento de Trump afecta a todos los países por igual, lo que pone en duda los posibles beneficios concretos para Argentina. “La industria argentina se verá perjudicada”, advirtió Guillermo Michel, ex titular de Aduanas. Los productos argentinos ahora tendrán un 10% de sobrecosto para ingresar a EE.UU., en un escenario ya golpeado por el atraso cambiario y la caída de los precios internacionales de materias primas. Mientras tanto, en el plano interno, Milei recibió un duro revés político: el Senado rechazó los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema. A pesar del operativo de Santiago Caputo y Sebastián Amerio, y de los intentos de Victoria Villarruel por mantener la sesión, la votación fue negativa. Incluso figuras como Mauricio Macri, distanciado de Milei, aportaron al quórum, mientras que Cristina Kirchner también jugó en contra de la aprobación. Ricardo Lorenzetti, promotor de Lijo, quedó expuesto, y criticó duramente la posibilidad de que García-Mansilla permanezca en la Corte hasta noviembre por decreto: “Yo nunca hubiese aceptado ser nombrado así”, sentenció. La situación deja al máximo tribunal en un escenario de inestabilidad institucional. En paralelo, las tensiones políticas escalan en la provincia de Buenos Aires. El PJ enfrenta una fractura visible. Axel Kicillof quiere desdoblar las elecciones, mientras Cristina Kirchner y Sergio Massa presionan por mantenerlas unificadas. La negociación está trabada, y todo indica que habrá múltiples instancias de votación para los bonaerenses en este 2025. “Cristina por la Tercera y Massa por la Primera”, deslizó un armador del kirchnerismo. Desde el entorno de Kicillof retrucaron: “Cristina explicará por qué es más importante jugar en un distrito que en toda la Provincia”. La puja por el liderazgo del peronismo bonaerense suma un nuevo capítulo. Por su parte, Mauricio Macri lanzó su campaña con un acto en el Planetario, decidido a confrontar con el Gobierno y a proteger su núcleo duro dentro del PRO. La Libertad Avanza, en tanto, continúa su estrategia de absorber dirigentes sueltos más que sellar alianzas orgánicas. La política argentina se adentra en un clima de máxima tensión, con disputas abiertas en el oficialismo, la oposición, y un contexto internacional que redefine las reglas de juego. TAPA DEL DÍA