TAPA DEL D&Iacute;A Rosa, una mujer de 65 a&ntilde;os que vive en Lomas de Zamora y es due&ntilde;a de un kiosco, jam&aacute;s imagin&oacute; que ser&iacute;a v&iacute;ctima de un fraude perpetrado por alguien de su propia familia. Lo que comenz&oacute; como un intento de obtener una tarjeta de cr&eacute;dito para su negocio termin&oacute; en una estafa que alcanz&oacute; los 9 millones de pesos. Al intentar sacar la tarjeta, Rosa descubri&oacute; que ya exist&iacute;a una cuenta bancaria a su nombre, abierta de manera online el 30 de junio de 2024. Tras revisar los registros, se constat&oacute; que todos los pr&eacute;stamos y operaciones se hab&iacute;an realizado utilizando su DNI y datos biom&eacute;tricos, pero sin su autorizaci&oacute;n. Las sospechas apuntaron de inmediato a su hija, quien viv&iacute;a con ella y era responsable de administrar los pagos y tr&aacute;mites de la madre. Entre octubre y diciembre de 2024, la joven solicit&oacute; 19 pr&eacute;stamos personales a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n del banco, transfiriendo inmediatamente los fondos a otra cuenta a su nombre. Cuando lleg&oacute; el momento de pagar, la hija utiliz&oacute; las claves de su madre para refinanciar la deuda, negociando un plan de 36 cuotas sin que la instituci&oacute;n bancaria detectara irregularidades. Rosa descubri&oacute; el fraude el 28 de marzo de 2025 y denunci&oacute; el hecho ante la UFI N&deg; 19 de Lomas de Zamora por suplantaci&oacute;n de identidad y fraude, adem&aacute;s de iniciar un procedimiento de mediaci&oacute;n en Defensa del Consumidor municipal. La primera audiencia se realiz&oacute; sin la presencia del banco, y en la segunda se evidenci&oacute; que las comunicaciones y transferencias hab&iacute;an sido realizadas exclusivamente por la hija. Tras admitir la hija lo ocurrido, Rosa cort&oacute; toda relaci&oacute;n con ella y avanz&oacute; judicialmente. La familia sufri&oacute; un profundo impacto emocional, y otra de las hijas tuvo que asumir pr&eacute;stamos para cubrir los cr&eacute;ditos refinanciados por la hermana. El historial crediticio de Rosa qued&oacute; comprometido, y la mujer se encuentra angustiada y con preocupaci&oacute;n por su jubilaci&oacute;n pr&oacute;xima. El Juzgado Comercial N&deg; 14 dict&oacute; una medida cautelar que frena el cobro y la calificaci&oacute;n negativa de Rosa, evitando el cierre de la cuenta y la ejecuci&oacute;n de los cr&eacute;ditos. Adem&aacute;s, su abogado anunci&oacute; una acci&oacute;n civil contra el banco por da&ntilde;os y perjuicios, que podr&iacute;a ascender a 4,5 millones de pesos m&aacute;s intereses en concepto de da&ntilde;o moral y punitivo. <p style="text-align: center;"> <p style="text-align: center;">El Juzgado Comercial N&deg; 14 dict&oacute; el jueves pasado una medida cautelar que fren&oacute; el cobro y la calificaci&oacute;n negativa de Rosa mientras contin&uacute;a la investigaci&oacute;n Este caso refleja no solo la vulnerabilidad de los sistemas de banca online ante fraudes familiares, sino tambi&eacute;n la necesidad de controles m&aacute;s estrictos en la concesi&oacute;n de cr&eacute;ditos autom&aacute;ticos. &nbsp; Opini&oacute;n p&uacute;blica: La historia de Rosa genera conmoci&oacute;n y debate sobre la seguridad digital y la responsabilidad de las entidades financieras. Expertos coinciden en que reforzar los controles y la educaci&oacute;n financiera podr&iacute;a prevenir situaciones de este tipo, donde la confianza familiar se ve quebrada y las consecuencias econ&oacute;micas son devastadoras. TAPA DEL D&Iacute;A