El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), más conocido como PAMI, anunció la ampliación de la provisión gratuita de artículos esenciales destinados a mejorar la calidad de vida de sus afiliados. A partir de enero de 2026, la entidad distribuirá sin costo cinco productos fundamentales, en un esquema que combina gestión digital, controles médicos y entrega domiciliaria. La medida alcanza a millones de jubilados y pensionados en todo el país y representa un alivio económico significativo en un contexto donde los gastos asociados a la salud y al cuidado diario impactan con fuerza en los ingresos fijos. El listado de insumos incluye colchones antiescaras, inodoros portátiles, trapecios, anteojos y pañales, todos contemplados dentro de programas específicos de la obra social. En el marco del programa de Accesorios, PAMI garantiza el acceso a tres elementos centrales para personas con movilidad reducida o con necesidades de cuidado prolongado. El colchón antiescaras está destinado a afiliados con inmovilidad severa o riesgo elevado de lesiones cutáneas. El inodoro portátil apunta a facilitar la higiene diaria de quienes presentan dificultades para desplazarse hasta un sanitario convencional. El trapecio, en tanto, cumple un rol clave para asistir los cambios de posición en la cama y mejorar el confort del paciente. Para acceder a estos accesorios, el requisito principal es contar con una Orden Médica Electrónica (OME). En aquellos casos donde no esté disponible, el trámite puede completarse con la presentación del DNI, una orden médica manual emitida por el profesional tratante y un resumen de historia clínica que incluya datos básicos como peso y talla. La gestión puede realizarse de manera online desde cualquier dispositivo o en forma presencial en las agencias, donde se recomienda solicitar turno previo. Otro de los beneficios más valorados por los afiliados es la provisión de anteojos sin costo. El sistema cubre un par de lentes para visión cercana y otro para visión lejana, o bien un par de bifocales, una vez por año prestacional. La cobertura incluye tanto los cristales como el armazón, siempre de acuerdo con la prescripción oftalmológica. El trámite comienza con un turno con un oftalmólogo de PAMI, quien emite la Orden Médica Electrónica correspondiente. Con esa documentación, el afiliado puede concurrir a una óptica adherida, elegir el armazón y encargar los lentes. La receta tiene una validez de 150 días, lo que brinda un margen amplio para completar la gestión sin apuros. En paralelo, el programa de Higiénicos Absorbentes Descartables (HAD) sostiene la entrega mensual de pañales y apósitos para los afiliados que lo requieran. Desde mediados de 2025, el sistema funciona bajo la modalidad puerta a puerta, con envíos directos al domicilio declarado, eliminando intermediarios y traslados innecesarios. La cantidad de pañales entregados se define según el nivel de incontinencia, con provisiones de 30, 60 o 90 unidades mensuales. En situaciones que demandan un volumen mayor, la solicitud pasa a evaluación del Nivel Central de PAMI. Las entregas se realizan dentro de los 30 días posteriores al pedido anterior y pueden ser recibidas por cualquier persona mayor de 18 años en el domicilio. El esquema permite que familiares, apoderados o médicos habilitados gestionen los trámites en nombre del afiliado, un aspecto clave para personas con movilidad limitada o dificultades en el uso de herramientas digitales. A su vez, la combinación de atención online y presencial busca garantizar el acceso sin excluir a quienes prefieren el canal tradicional. Con esta ampliación de beneficios, PAMI refuerza una política orientada a cubrir necesidades básicas y a optimizar la experiencia de sus afiliados. La digitalización de los trámites y la entrega domiciliaria consolidan un modelo que apunta a reducir tiempos, costos y barreras de acceso, en una población que demanda respuestas ágiles y sostenidas. Opinión pública: la decisión de priorizar la entrega directa y la gestión digital marca un punto de inflexión en la relación entre el Estado y los adultos mayores. Cuando los beneficios llegan sin filas, sin intermediarios y con controles claros, la política pública deja de ser una promesa y se transforma en un derecho que se cumple. TAPA DEL DÍA