TAPA DEL DÍA Viajar durante el fin de semana largo de Carnaval volvió a poner en tensión el presupuesto de miles de familias argentinas. De acuerdo con un relevamiento del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), una familia tipo —dos adultos y dos niños— necesita en promedio $1.265.013 para trasladarse a un destino nacional y cubrir el hospedaje durante el receso. La cifra representa el 74% del salario promedio de los trabajadores registrados, calculado según el RIPTE en torno a los $1.696.751 mensuales. El dato no es menor: implica que tres cuartas partes del ingreso formal se destinan únicamente a transporte en micro y alojamiento, sin contemplar comidas, excursiones ni gastos adicionales. Sin embargo, el informe introduce un matiz relevante: la relación entre ingresos y costo del viaje prácticamente no se modificó respecto de 2025. Aunque todos los destinos registraron aumentos nominales, los salarios también crecieron y compensaron buena parte del impacto. En términos reales, el esfuerzo económico requerido para viajar es muy similar al del año pasado. Brecha marcada entre destinos Uno de los puntos más contundentes del estudio es la dispersión de precios entre ciudades turísticas. La distancia es significativa y responde, principalmente, al valor del alojamiento. En el extremo superior del ranking se ubica, donde el costo estimado asciende a $2.378.379. Es decir, vacacionar allí cuesta aproximadamente 3,5 veces más que viajar a Rosario. Entre los destinos más costosos también figuran: Puerto Madryn: $1.776.360 Puerto Iguazú: $1.822.842 Bariloche: $2.378.379 En el otro extremo, los valores más accesibles corresponden a: Rosario: $675.246 Tandil: $770.805 San Clemente del Tuyú: $802.440 La diferencia no se explica tanto por el transporte —cuyos valores se mantienen relativamente alineados— sino por el precio del hospedaje, que concentra la mayor parte de la brecha. En destinos de alta demanda, la tarifa hotelera impacta de manera decisiva en el presupuesto final. Qué destinos ganaron competitividad En comparación con el año anterior, algunos puntos turísticos mejoraron su posición relativa.  Entre ellos se destacan: Salta Puerto Madryn Puerto Iguazú San Miguel de Tucumán En cambio, los que más encarecieron su costo comparado fueron San Antonio de Areco, Gualeguaychú y Mar de las Pampas. El análisis confirma una tendencia persistente: el turismo interno continúa siendo un consumo aspiracional que, pese a los ajustes de precios, mantiene prioridad en la planificación familiar. El viaje no desaparece del radar; se redefine, se acorta o cambia de destino, pero rara vez se elimina por completo. En ese contexto, el fin de semana largo de Carnaval vuelve a funcionar como termómetro económico. No sólo mide la capacidad de gasto, sino también el estado de ánimo social: aun cuando el desembolso exige un esfuerzo considerable, la decisión de viajar revela que el ocio sigue ocupando un lugar central en la vida de los argentinos. TAPA DEL DÍA