TAPA DEL DÍA El Gobierno nacional avanzó con la convocatoria oficial a una nueva instancia de negociación salarial para el personal de casas particulares, uno de los sectores laborales más sensibles dentro de la economía cotidiana argentina. La reunión fue fijada para el próximo 24 de febrero a las 11, en el ámbito de la Secretaría de Trabajo, donde se analizará la posibilidad de aplicar nuevos aumentos en las remuneraciones. La decisión fue formalizada mediante la resolución 1 de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, publicada en el Boletín Oficial, y marca el inicio de una revisión salarial que llega apenas tres meses después del último ajuste definido para la actividad. El encuentro reunirá a representantes de los trabajadores, empleadores y funcionarios de distintas áreas del Estado, entre ellas los ministerios de Economía y Capital Humano, además de la Secretaría de Trabajo, organismo que preside la comisión y coordina el soporte técnico, administrativo y legal del proceso. Una negociación esperada tras el último aumento La última actualización salarial del sector se aplicó en noviembre pasado, cuando se acordó un incremento total del 2,7%. Ese ajuste se dividió en dos tramos: un 1,4% aplicado sobre los salarios de noviembre y un 1,3% adicional calculado sobre las remuneraciones básicas de diciembre. Además, se estableció el pago de un bono extraordinario de hasta 14.000 pesos. Los trabajadores que perciben salarios mensuales recibieron ese incremento a comienzos de enero, aunque la aceleración del costo de vida volvió a instalar rápidamente la necesidad de una nueva revisión paritaria. Actualmente, las escalas salariales vigentes oscilan entre los 441.806,54 pesos y los 539.711,97 pesos mensuales, mientras que el valor mínimo por hora parte desde los 3.250,10 pesos, dependiendo de la categoría y modalidad laboral. Cuánto cobran las empleadas domésticas en febrero de 2026 Antes de cualquier nuevo acuerdo salarial, los valores mínimos establecidos para febrero son los siguientes: Supervisores con retiro: $3895,56 por hora y $485.961,09 mensuales. Supervisores sin retiro: $4254,05 por hora y $539.711,79 mensuales. Personal para tareas específicas con retiro: $3696,15 por hora y $452.478,51 mensuales. Personal para tareas específicas sin retiro: $4039,45 por hora y $502.101,03 mensuales. Caseros: $3494,25 por hora y $441.806,54 mensuales. Asistencia y cuidado de personas con retiro: $3494,25 por hora y $441.806,54 mensuales. Asistencia y cuidado de personas sin retiro: $3894,43 por hora y $490.745,56 mensuales. Personal para tareas generales con retiro: $3250,10 por hora y $398.722,14 mensuales. Personal para tareas generales sin retiro: $3494,25 por hora y $441.806,54 mensuales. Cómo se organizan las categorías del sector El régimen laboral de casas particulares establece cinco categorías principales según las tareas desempeñadas. Cada una fija remuneraciones mínimas diferenciadas tanto para trabajadores con retiro como sin retiro, además de escalas por hora y mensuales. La categoría de supervisor incluye a quienes coordinan y controlan tareas de dos o más personas. En el segundo nivel se ubica el personal para tareas específicas, como cocineros contratados de manera exclusiva u otras funciones que requieren especial capacitación. Los caseros integran la tercera categoría y comprenden a quienes residen en el lugar de trabajo para el cuidado general de la vivienda. En tanto, la cuarta categoría corresponde a asistencia y cuidado no terapéutico de personas —niños, adultos mayores o personas con discapacidad—, mientras que la quinta agrupa al personal de tareas generales, dedicado a limpieza, mantenimiento, lavado, planchado y cocina cotidiana. Un debate con impacto social y económico La próxima negociación salarial será observada con especial atención tanto por trabajadores como por empleadores, ya que el empleo doméstico constituye una de las principales fuentes laborales del país y atraviesa de manera directa la economía de millones de hogares. La revisión no solo busca actualizar ingresos frente a la evolución de los precios, sino también sostener niveles de formalización y previsibilidad dentro de una actividad históricamente vulnerable a la informalidad. Opinión pública. La convocatoria refleja una dinámica cada vez más frecuente en la economía argentina: revisiones salariales más cortas y periódicas para evitar que los ingresos queden rezagados frente a la inflación. El desafío será alcanzar un equilibrio que permita recomponer el poder adquisitivo sin generar tensiones adicionales en los costos familiares, ya que en este sector empleadores y trabajadores forman parte del mismo entramado social afectado por la coyuntura económica. TAPA DEL DÍA