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Pergamino

Una picadura que casi termina en tragedia y el proyecto de una madre para cambiar la salud pública

#Pergamino | Un niño de seis años de Pergamino sobrevivió a un shock anafiláctico que puso su vida en riesgo en cuestión de minutos. Tras el dramático episodio, su mamá impulsa una iniciativa para que escuelas, clubes e instituciones estén preparadas ante emergencias alérgicas y puedan actuar a tiempo.

  • 22/02/2026 • 12:35
Gisela Raimundo-Fuera de página La Opinion Play

TAPA DEL DÍA

Lo que debía ser una jornada más de verano en familia terminó convirtiéndose en una experiencia límite que cambió para siempre la vida de una familia pergaminense. André, un niño de seis años apasionado por la naturaleza y las actividades al aire libre, sufrió un shock anafiláctico que estuvo a punto de costarle la vida. Hoy se encuentra recuperado, pero su mamá, Gisela Raimundo, decidió transformar el miedo en un compromiso público: impulsar una ley que permita prevenir nuevas situaciones similares.

El episodio ocurrió a mediados de diciembre, luego de un día compartido entre juegos y actividades recreativas. Nada hacía suponer que minutos después comenzaría una carrera desesperada contra el tiempo.

El momento que encendió la alarma

Tras pasar la tarde en un club junto a familiares y amigos, la familia se trasladó a un salón infantil del barrio Acevedo. Allí, André comenzó a manifestar un fuerte dolor abdominal y molestias en la garganta. El cuadro avanzó rápidamente.

“Cuando regresé de hacer unas compras lo encontré en brazos de su papá y no respondía”, recuerda Gisela. En cuestión de segundos, el niño perdió el conocimiento, mientras sus ojos se desviaban y su respiración se volvía cada vez más débil.

Sin conocer aún el término anafilaxia, la madre creyó que se trataba de un atragantamiento y comenzó maniobras de reanimación cardiopulmonar. Inmediatamente decidieron trasladarlo al Hospital San José.

Un cuadro crítico y minutos decisivos

En la guardia médica, el cuadro fue interpretado inicialmente como una posible convulsión o episodio de asfixia. La ausencia de ronchas o signos visibles en la piel dificultó la identificación inmediata de la reacción alérgica.

Sin embargo, la situación se agravó rápidamente. La saturación de oxígeno descendió a niveles extremadamente bajos y el intento de intubación se vio complicado por el cierre de la vía aérea provocado por la inflamación. Fue entonces cuando se administró adrenalina, el único medicamento capaz de revertir un shock anafiláctico.

La respuesta fue positiva. André permaneció dos días en terapia intensiva hasta recuperar la conciencia. “Nos dijeron que fue casi milagroso”, recuerda su mamá. Hoy el niño se encuentra en buen estado de salud y retomando gradualmente su rutina.

Qué es la anafilaxia y por qué puede ser mortal

La anafilaxia es una reacción alérgica grave, de evolución rápida y potencialmente fatal. Puede desencadenarse por picaduras de insectos, determinados alimentos o medicamentos. Entre sus síntomas aparecen dolor abdominal, vómitos, dificultad respiratoria, inflamación de garganta, caída de presión arterial y pérdida de conocimiento.

Los estudios posteriores confirmaron que André presenta alergia a hormigas y abejas, por lo que todo indica que una picadura casi imperceptible habría provocado la reacción.

Un tratamiento permanente y nuevos cuidados

Desde entonces, el niño inició un tratamiento de inmunoterapia destinado a generar tolerancia progresiva al alérgeno. Además, debe llevar siempre un kit de emergencia compuesto por adrenalina autoinyectable, antihistamínicos y corticoides.

La adrenalina es fundamental para actuar en los primeros minutos, aunque su costo elevado representa una dificultad para muchas familias. El dispositivo debe aplicarse de inmediato ante los primeros síntomas y repetir la dosis si no hay respuesta en pocos minutos.

“Reconocer rápido lo que está pasando puede marcar la diferencia”, explica Gisela, quien ahora convive con protocolos diarios de prevención para garantizar la seguridad de su hijo.

El vacío legal que motivó un proyecto

A partir de la experiencia vivida, la madre detectó una problemática mayor: la falta de capacitación y de protocolos claros en instituciones educativas, deportivas y espacios públicos.

Según señala, muchas veces el personal no está autorizado ni preparado para actuar ante emergencias de este tipo, lo que puede provocar demoras críticas. “La anafilaxia avanza en minutos. No hay tiempo para dudas”, sostiene.

Su propuesta busca replicar modelos similares a las leyes de espacios cardioprotegidos, incorporando capacitación obligatoria y disponibilidad accesible de adrenalina en lugares con concurrencia masiva.

Una referencia que inspira

Investigando antecedentes, Gisela encontró la Ley Matías Colaprete, sancionada en Entre Ríos tras la muerte de un hombre luego de una picadura de abeja. Esa normativa establece formación obligatoria y disponibilidad de medicación para actuar ante emergencias alérgicas.

La iniciativa que impulsa incluye capacitación para docentes y personal de clubes, protocolos de actuación, registro de personas con antecedentes de anafilaxia y acceso inmediato a adrenalina autoinyectable.

“No se trata solo de tener el medicamento, sino de saber cuándo y cómo usarlo”, remarca.

Educar para prevenir

Para la familia, la clave está en la información. Reconocer síntomas tempranos y actuar sin demora puede evitar consecuencias graves. También propone que los sistemas de emergencia cuenten con registros que permitan identificar rápidamente a pacientes alérgicos ante un llamado.

Mientras tanto, André continúa adaptándose a su nueva rutina. Recibe acompañamiento psicológico para superar el temor que dejó la experiencia, mientras su familia intenta devolverle una vida cotidiana lo más normal posible.

Una historia que busca generar conciencia

El caso dejó una enseñanza profunda: una situación aparentemente menor puede transformarse en una emergencia extrema en cuestión de minutos. Gracias a la rápida intervención médica, André hoy vuelve a jugar y crecer junto a su familia.

Pero para su mamá, la historia recién comienza. Su objetivo ahora es que la información y la preparación lleguen antes que la urgencia, para que ninguna familia dependa únicamente del azar ante una reacción alérgica grave.

Opinión pública: El debate que abre este caso interpela a toda la sociedad. Así como la capacitación en RCP se volvió una herramienta colectiva para salvar vidas, la preparación frente a la anafilaxia aparece como un nuevo desafío sanitario que combina prevención, educación y responsabilidad institucional.

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