Villarruel reabre el debate sobre el aborto, pero el Gobierno reconoce que no tiene los votos Villarruel reabre el debate sobre el aborto, pero el Gobierno reconoce que no tiene los votos En el “Día del Niño por Nacer”, la Vicepresidenta llamó a la dirigencia política a discutir la eliminación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Desde el oficialismo, sin embargo, admiten que no cuentan con el respaldo suficiente para avanzar en la derogación. El debate sobre el aborto volvió a la escena política luego de que la vicepresidenta Victoria Villarruel instara a los legisladores a revisar la normativa vigente. Durante un seminario en la Cámara Alta, en el marco del Día del Niño por Nacer, Villarruel cuestionó la “cultura del descarte” y pidió que la protección de la vida sea un eje fundamental en la tarea de gobierno. “Es imperativo revertir los procesos de desvalorización de la vida humana, la cultura de la muerte y el descarte, y asumir la enorme responsabilidad de gobernar con el propósito de que la protección de la vida y la dignidad infinita de cada persona humana sean el fundamento y el principal anhelo que nos guía en nuestra tarea", afirmó la titular del Senado. El Gobierno reconoce que no hay respaldo suficiente Si bien la declaración de Villarruel pareció marcar una postura clara dentro del oficialismo, en la Casa Rosada tomaron distancia del tema. Un alto funcionario cercano al presidente Javier Milei fue tajante: “Ahora no va a ser”. Según admitieron en Balcarce 50, la intención de derogar la ley sigue en pie, pero no hay consenso suficiente en el Congreso para avanzar con el proyecto. El posicionamiento del Ejecutivo no es nuevo. En 2023, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, había planteado una revisión de la ley del aborto, pero fue rápidamente desautorizado por el Gobierno. Con la cercanía de un año electoral, el oficialismo prefiere no abrir un frente de debate que podría dividir aún más a la sociedad y generar tensiones internas. Un tema que sigue generando divisiones Desde su aprobación en 2020, la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo ha sido motivo de enfrentamientos entre sectores políticos y sociales. Mientras los movimientos que defienden el derecho al aborto consideran la ley un avance en derechos, los grupos provida insisten en su derogación. El llamado de Villarruel reaviva una discusión que, lejos de cerrarse, continúa dividiendo aguas en la política argentina. Sin embargo, la falta de respaldo parlamentario y las prioridades económicas del Gobierno parecen dejar este debate en pausa, al menos por ahora.